Ante pronóstico de lluvias pobladores de Colonia 96 aguardan asistencia prometida.

El anuncio de posibles lluvias y tormentas para la zona del Bajo Chaco pone en estado de alarma a los pobladores de la Comunidad Indígena Colonia 96, parte del Pueblo Enxet Sur, que acampan a la altura del kilómetro 345 de la Ruta que une Pozo Colorado con Concepción, donde sobreviven en medio de precariedades. Los miembros de la comunidad aguardan la llegada de chapas y tanques de agua que el Estado debía entregarles hace días.

Según la Dirección de Meteorología las lluvias llegarían hasta el Bajo Chaco entre el miércoles y el viernes de la presente semana, el pronóstico indica que se esperan lluvias y tormentas eléctricas para ese punto del país. La semana pasada un temporal también había afectado a la comunidad que cuenta con apenas 8 carpas para dar refugio a cerca de 80 personas, entre ellas muchos adultos mayores y niños, que componen la comunidad.

Los entes estatales debían asistir a la comunidad con chapas y tanques de agua a fin de paliar la situación de precariedad en que subsisten las familias de Colonia 96, sin embargo hasta el momento esa ayuda no fue entregada a los indígenas. Según manifiestan insistentemente los líderes de la comunidad es urgente que los entes públicos planteen un plan integral de asistencia que permita atender adecuadamente las necesidades de los pobladores.

Las precarias condiciones en las que se encuentran los miembros de la comunidad han repercutido gravemente en la salud de los mismos, la falta de agua potable, el hacinamiento, la precariedad en la alimentación, han generado numerosas afecciones de salud, principalmente problemas en la piel y problemas respiratorios. El caso más reciente es el de una niña que debió ser trasladada de urgencia a terapia intensiva del Hospital de Itauguá, debido a un grave cuadro de neumonía.

La aldea de Colonia 96, junto a la aldea Buena Vista, forman parte de una comunidad denominada Payseyamexyempa’a, que estaba asentada en un predio de más de 25 mil hectáreas que se vieron forzados a abandonar debido al total aislamiento y abandono en que se encontraban. Las familias de Colonia 96 se asentaron temporalmente al costado de la Ruta que une Pozo Colorado con Concepción; por su parte los miembros de Buena Vista se desplazaron hasta la zona de Karaja Vuelta, una comunidad indígena cercana ubicada a orillas del Río Paraguay, quedando una pocas familias en las tierras que ocupaban originalmente.

La grave crisis que atraviesa la comunidad tiene su origen en la falta de un camino de ingreso a sus tierras, lo que impide el acceso a derechos básicos y que ha llevado al deterioro de las condiciones de vida de sus habitantes. La construcción del camino que beneficiaría a la comunidad, y a otras comunidades indígenas cercanas, no se realiza debido a la oposición de algunos propietarios de estancias de la zona; por su parte el Estado no ha elaborado, a lo largo de más de 20 años, un plan de atención a esta comunidad que permita el ejercicio pleno de sus derechos como pueblo indígenas.

Cabe recordar que la situación se conoció tras las denuncias realizadas por los líderes de las comunidades a través de la prensa en fecha 19 de febrero por un caso de “meningitis tuberculosa” que afectaba a un niño de 12 años, cuyo fallecimiento se confirmó días después, y la exigencia permanente a los entes estatales, el gobierno inició una serie de operativos de asistencia y ayuda humanitaria a las comunidades Colonia 96 y Buena Vista.

Líderes indígenas exigen asistencia integral y planificada para Colonia 96 y Buena Vista

Cleto Recalde, uno de los líderes de la comunidad indígena Payseyamexyempa’a, del Pueblo Enxet, que incluye a las comunidades Colonia 96 y Buena Vista solicitó que las instituciones públicas tengan un plan integral de atención a estas familias.

Durante una visita realizada por miembros de la Organización Tierraviva, los días 25 y 26 de este mes, se pudo constatar la precaria situación en la que se encuentran las familias de las mencionadas comunidades, que debieron dejar sus tierras debido a la situación de aislamiento y abandono en la que se encontraban.

Con la visita, que coincidió con un temporal de viento y lluvia, se pudo notar la difícil situación en que viven los miembros de la comunidad, principalmente los niños, niñas y ancianos. Las condiciones precarias de las carpas y la falta de agua potable son puntos críticos; esto sumado a la falta de asistencia médica continua y al restringido acceso a alimentos genera un deterioro permanente de las condiciones de salud de la población, según la información que se pudo recabar.

Tras las denuncias realizadas por los líderes de las comunidades a través de la prensa en fecha 19 de febrero por un caso de “meningitis tuberculosa” que afectaba a un niño de 12 años, cuyo fallecimiento se confirmó días después, y la exigencia permanente a los entes estatales, el gobierno inició una serie de operativos de asistencia y ayuda humanitaria a las comunidades Colonia 96 y Buena Vista. El pasado 21 de febrero llegaron junto a las familias que acampan al costado de la ruta y pertenecen a Colonia 96, mientras que el sábado 23 de febrero, llegó una primera asistencia a Buena Vista, donde los miembros de la comunidad recibieron atención sanitaria y entrega de víveres durante el operativo realizado por varias instituciones públicas.

Los líderes indicaron que estos operativos son muy importantes para paliar la difícil situación que están atravesando pero insistieron en la necesidad de tener una planificación por parte de las instituciones para que la ayuda llegué de forma continua. Mencionaron que en lo inmediato son necesarias chapas y otros materiales para las viviendas que habitan.

Durante la asistencia sanitaria recibida por la comunidad se pudo constatar que muchos de los miembros padecen enfermedades de la piel y problemas respiratorios. Durante su presencia en el lugar el equipo de Tierraviva debió trasladar a una niña con un cuadro de avanzado de neumonía hasta el Hospital Regional de Concepción de donde fue derivada a Terapia Intensiva del Hospital Nacional de Itaugua. Según indicaron los pobladores es urgente prevenir y atender los casos de “mba’asy po’i” (tuberculosis) ya que la enfermedad es una de las principales causas de muerte entre los indígenas.

Las familias de Colonia 96 se encuentran asentadas temporalmente en el kilómetro 345 de la Ruta que une Pozo Colorado con Concepción, ya que debieron abandonar sus tierras, ubicadas a 55 kilómetros al este de la mencionada carretera, por la situación de aislamiento y abandono en la que se encontraban. Por su parte los miembros de Buena Vista, la otra aldea que compone Payseyamexyempa’a, se desplazaron hasta la zona de Karaja Vuelta, una comunidad indígena cercana ubicada a orillas del Río Paraguay, quedando una pocas familias en las tierras que ocupaban originalmente.

Llegó la asistencia a la Comunidad Payseyamexempa’a

El pasado sábado fueron asistidos los miembros de la aldea Buena Vista, pertenecientes a la Comunidad Payseyamexempa’a del Pueblo Enxet. Mediante un helicóptero de la Policía Nacional médicos pudieron asistir en salud a decenas de pobladores, además se entregaron víveres a las familias. Por otra parte el día domingo, mediante el Instituto Paraguayo del Indígena, se logró trasladar el cuerpo del niño Rodrigo, fallecido el sábado a causa de una meningitis tuberculosa, hasta su comunidad para el sepelio acorde a las pautas culturales de su Pueblo.

El Doctor Hugo David Cabrera, Director de la Primera Región Sanitaria, relató al concluir la visita que la intervención en la comunidad se realizó mediante un trabajo interinstitucional que involucró al Ministerio de Salud, la Policía Nacional, la Oficina de la Primera Dama y al Ministerio Público. También participó el grupo de voluntarios y voluntarias denominado “Paraguay Solidario” quienes realizaron un importante trabajo con las familias asistidas.

Según el reporte del galeno, en la comunidad de Buena Vista permanecen algunas familias que fueron asistidas recibiendo atención médica, vacunación y entrega de kits de alimentos, el Doctor comentó que los casos de parasitósis, daños en la piel e infecciones respiratorias son permanentes entre los miembros de la comunidad. Cabrera mencionó que además de la falta de caminos, un factor que contribuye al deterioro de la salud de la población del lugar es la falta de acceso a agua potable.

Posteriormente el equipo que realizó el operativo se trasladó hasta la zona conocida como Karaja Vuelta, donde encontraron a la gran mayoría de los miembros de Buena Vista y algunos de Colonia 96, los mismos se habían desplazado debido a las críticas carencias que soportaban en su comunidad.

El médico confirmó la denuncia realizada por los líderes de las comunidades quienes sostienen que la falta de camino es la principal causa de la crisis que atraviesan las aldeas Colonia 96 y Buena Vista, este hecho hace casi imposible el acceso de los habitantes al sistema de salud y dificulta incluso el acceso a alimentos.

Los líderes de la comunidad manifestaron que fueron días de mucho esfuerzo para lograr la atención a sus reclamos. Afirmaron que aguardan que esta vez los trabajos asistenciales se mantengan ya que en casos anteriores se realizaron operativos similares pero luego la comunidad quedó nuevamente abandonada.

Fallece niño de la comunidad Payseyamexempa’a

Desde la Organización Tierraviva lamentamos informar el fallecimiento del niño Rodrigo Navarro, de 12 años, indígena de la Colonia Buena Vista, parte de la Comunidad Payseyamexempa’a, del Pueblo Enxet Sur.

Rodrigo estuvo internado durante 40 días a causa de una Meningitis Tuberculosa, que no fue adecuadamente atendida por el total estado de abandono en que se encuentra su comunidad. El martes su madre, Isabelina Rivarola, denunció la situación en conferencia de prensa.

El niño Rodrigo es una víctima más de la irresponsabilidad del Estado paraguayo y de la avaricia de algunos propietarios de estancias de la zona que impiden la construcción de un camino que permita en acceso hasta la comunidad. Como si no fuera suficiente el dolor de haber perdido a un hijo, la familia de Rodrigo, sufre ahora por la imposibilidad de trasladar el cuerpo de su hijo hasta su comunidad para despedirlo según sus pautas culturales.

Rodrigo es el cuarto niño que muere desde el 2018 año a causa de la falta de una atención médica adecuada. La enfermedad que derivó en su muerte es altamente contagiosa y el Ministerio de Salud aún no ha activado el protocolo de actuación para evitar que la misma se propague.

Desde Tierraviva acompañamos a la familia de Rodrigo y a la Comunidad Payseyamexempa’a en su dolor y en su reclamo de justicia.

Atención sanitaria llegará mañana a la Comunidad Payseyamexempa’a

Tras intensas jornadas de denuncias y reuniones con autoridades, las aldeas Colonia 96 y Buena Vista, pertenecientes a la Comunidad Payseyamexempa’a del Pueblo Enxhet, recibirán asistencia médica el día de mañana sábado 23 de febrero. Los responsables de la atención llegarán al lugar mediante un helicóptero que permitirá ingresar a la zona donde unas 20 familias permanecen completamente aisladas, también serán asistidas las familias que lograron salir de la comunidad y se asentaron al costado de la Ruta que une Pozo Colorado y Concepción.

La falta de caminos y el abandono estatal durante prolongados periodos ha provocado que los habitantes de la comunidad se vean afectados por una grave crisis de salud que golpea principalmente a niños y ancianos llevando incluso a la muerte de varios miembros de la comunidad que no pudieron ser adecuadamente asistidos.

La asistencia que llegará mañana, y alcanzará a unas 100 personas, se dará mediante la coordinación impulsada desde la Dirección de Derechos Humanos del Ministerio Público, a cargo de Alejandra Peralta, tras una reunión mantenida con los líderes de la comunidad, Rosalino Moreira y Cleto Troche. El Operativo involucrará al Ministerio de Salud y a otras oficinas públicas que, además de la atención médica, llevarán víveres a fin de paliar la falta de alimentos que sufren los miembros de la comunidad.

Operativos similares ya fueron realizados en ocasiones anteriores a partir de los reclamos de las comunidades, existiendo incluso dos amparos judiciales que obligan al Estado a asistir a la comunidad  Payseyamexempa’a, sin embargo, luego de un tiempo la comunidad volvió a quedar en el olvido sin recibir asistencia. Ante esta situación los líderes señalaron que si bien es importante la ayuda que llegará para paliar la situación de crisis en la que se encuentran, ellos seguirán exigiendo una solución de fondo, que contemple la construcción de un camino y un programa integral de atención a las familias de la comunidad.

Según los reportes de la última asistencia que recibieron los integrantes de las aldeas Colonia 96 y Buena Vista, en el lugar se registraron varios casos de infecciones respiratorias, parasitosis y deficiencias en la nutrición. Hace días se encuentra internado en el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias, por un caso de Meningitis Tuberculosa, un niño de 12 años miembro de la comunidad cuyo pronóstico es muy delicado debido a que la enfermedad avanzó por falta de atención médica adecuada.

“Siguen habiendo derechos que reivindicar y necesidades por las cuales luchar”

En este año 2019 se cumplen 25 años de haber iniciado nuestro camino como Tierraviva; durante este cuarto de siglo hemos sido parte de las luchas, las conquistas, las penas y las alegrías de los Pueblos Indígenas con quienes trabajamos. Seguros de haber realizado nuestro mayor esfuerzo para lograr un país justo y equitativo, que respete a los Pueblos Indígenas, compartiremos a lo largo de este año una serie de entrevistas con personas que han sido parte de la Organización Tierraviva y que muestran algunos de los pasajes más importante de estos 25 años de trayectoria.

 

Gregorio Gómez Centurión, ex Coordinador de Tierraviva habla sobre los 25 años de la organización

Gregorio Gómez Centurión, poeta popular y luchador social, fue Coordinador Ejecutivo de la Organización Tierraviva entre los años 2002 y 2006, hasta hoy acompaña las tareas emprendidas por la organización aconsejando con la sabiduría del “karai arandú”. De mirada tranquila y profunda como sus palabras, Don Gregorio, comparte con nosotros una parte de la historia de Tierraviva, al cumplirse 25 años del nacimiento de la Organización.

Los años en que Gregorio Gómez ocupó la Coordinación Ejecutiva de Tierraviva, fueron tiempos agitados, los reclamos de restitución territorial para las comunidades indígenas del Chaco crecían y las instancias a nivel nacional para esos reclamos se agotaban. Los Pueblos Indígenas, acompañados por Tierraviva, emprendían entonces una nueva experiencia, la búsqueda de justicia a nivel internacional.

“En el 2005 llegó la sentencia por el Caso Yakye Axa y luego salió la de Sawhoyamaxa” comenta Gregorio que recuerda con admiración el trabajo de acompañamiento realizado a las comunidades y la labor de los abogados y abogadas que llevaron adelante los casos “fue gente muy capacitada, de excelente nivel profesional” señala recordando uno de los hitos más importantes en la historia de lucha de los pueblos indígenas por la recuperación de sus territorios y también en la historia de Tierraviva, historias que a estas alturas se encuentran indisolublemente ligadas.

“Tierraviva es una de las organizaciones no gubernamentales que se pone frente al Estado, que se planta frente al Estado y plantea reivindicaciones fundamentales, sobre todo de tierra y territorio para los pueblos indígenas” dice Don Gregorio valorando las acciones de reclamo que lleva adelante la organización sin caer en el simple asistencialismo. “En este sentido Tierraviva tiene una historia muy positiva, porque reclamar tierra y territorio para los indígenas es un tema difícil, problemático, porque afecta muchos intereses, por eso esta organización es importante” afirma el ilustre villetano, a quien sus amigos más cercanos lo conocen como Pirulo.

No se detiene mucho en revisar la historia y prefiere mirar pronto al futuro, “en aquellos años no sabíamos que la organización iba a permanecer tanto tiempo” dice Gregorio y plantea que la situación que atraviesan los pueblos indígenas en el Paraguay de hoy justifica plenamente la vigencia de Tierraviva como una organización que acompaña la lucha indígena “la justificación es absoluta, en el sentido de que la organización siga existiendo, y siga fortaleciéndose, porque las necesidades aumentan, hay reivindicaciones, hay derechos que defender a favor de los pueblos indígenas” resalta con firmeza.

A sus 81 años Don Gregorio Gómez Centurión continúa escribiendo, pensando y compartiendo sus conocimientos con los demás, a pesar de su larga trayectoria de lucha no pierde la humildad y antes de despedirse agradece la posibilidad de haber sido parte de Tierraviva y particularmente valora las enseñanzas de los pueblos indígenas del Chaco “Enriquecieron mi visión, su tenacidad, su capacidad de resistencia, es impresionante” afirma al tiempo que reivindica las luchas actuales de los pueblos indígenas por la recuperación de sus territorios y la defensa de su cultura.

* Gregorio Gómez Centurión, Villeta 1938, es un conocido luchador social, activo miembro de las legendarias Ligas Agrarias Cristianas. Es además un intelectual autodidacta que trabajó como informante calificado de la cultura guaraní y paraguaya, al lado de grandes antropólogos, etnólogos y lingüistas. Dedicó varios años de su vida al desarrollo de los pueblos indígenas. Es uno de los pocos paraguayos que aprendió el dialecto guaraní paï tavyterä.

*Biografía de Gregorio Gómez por Tadeo Zarratea

2019-02-21

Tras denuncia, Ministerio de Salud se compromete a asistir a Comunidad Indígena

Caso de la Comunidad Payseyamexempa’a podría llegar a instancias internacionales

La abogada Julia Cabello, integrante de la Organización Tierraviva y representante convencional de la comunidad indígena, señaló hoy que el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social (MSPyBS) se comprometió a articular una Mesa Interinstitucional para atender las necesidades de los pobladores de las aldeas Colonia 96 y Buena Vista, pertenecientes al Pueblo Enxhet. El compromiso llega tras la denuncia realizada por los indígenas respecto a la grave crisis que atraviesan por la falta de asistencia estatal, lo que ha provocado decenas de muertes y daños a la salud principalmente en niños y adultos mayores de la comunidad.

La abogada señaló que durante la conversación con el Ministerio advirtieron que la Comunidad, juntamente con sus representantes legales, analiza denunciar al Estado paraguayo ante instancias internacionales debido a la violación permanente a los derechos fundamentales de los pueblos indígenas a causa de la falta total de atención a los miembros de ambas aldeas. “Nosotros expresamos nuestra enorme preocupación por la comunidad, que tienen dos amparos favorables y aún así hoy están muriendo niños y niñas, es una situación trágica” señaló Cabello y recordó que un niño de 11 años, miembro de la comunidad, se encuentra hospitalizado con un cuadro avanzado e irreversible de Tuberculosis debido a que no contó con la atención adecuada por parte del MSPyBS.

“Lastimosamente no existe un liderazgo al interior del Estado, recién ahora el Ministerio se comprometió a convocar a una Mesa Interinstitucional para elaborar un programa específico de atención a la comunidad, que contemple una atención frecuente, periódica y planificada, que también contemple un protocolo en casos de emergencia” indicó la representante convencional de las comunidades indígenas.

Durante una conferencia de prensa realizada ayer los líderes de las aldeas Colonia 96 y Buena Vista, del Pueblo Enxhet, denunciaron que se encuentran en total abandono por parte del Estado paraguayo. La falta de caminos hace que vivan prácticamente todo el año aislados y sin acceso a derechos básicos como salud, alimentos, agua potable y educación; esta situación afecta principalmente a los niños y niñas de las comunidades que se ven vulnerados en sus derechos.

Comunidades con sentencias en instancias internacionales tampoco son atendidas adecuadamente.

EL Estado paraguayo había sido sentenciado en instancias internacionales a restituir su territorio y brindar especial atención a las comunidades indígenas Sawhoyamaxa, Yakye Axa, Kelyenmagategma y Xákmok Kásek, que habitan el Bajo Chaco. La atención adecuada en amteria de salud había sido uno de los puntos principales en estas sentencias, sin embargo el Estado no ha cumplido acabadamente con las mismas.

“Las principales necesidades tienen relación con la falta de infraestructura y con la necesidad de establecer programas específicos de atención a estas comunidades” dijo la abogada al relatar que esta fue la primera reunión de seguimiento que mantuvieron en el año con el Ministerio de Salud, a fin de lograr respuesstas adecuadas a las necesidades sanitarias de las comunidades mencionadas.

Las autoridades del Ministerio se comprometieron a presentar un plan concreto de acciones a realizarse en las comunidades para el próximo 1 de marzo, cuando se dará continuidad a la reunión iniciada el día de hoy.

Los abandonados del Estado.

Comunidades indígenas del Bajo Chaco se encuentran en total estado de abandono

Las aldeas Colonia 96 y Buena Vista, del Pueblo Enxhet, se encuentran en total abandono por parte del Estado Paraguayo. La falta de caminos hace que vivan prácticamente todo el año aislados y sin acceso a derechos básicos como salud, alimentos, agua potable y educación; esta situación afecta principalmente a los niños y niñas de las comunidades que se ven vulnerados en sus derechos.

Las aldeas pertenecen a la Comunidad Payseyamexempa’a y se encuentran ubicadas en el kilómetro 357 de la Ruta que une Pozo Colorado y Concepción, distantes a 55 kilómetros al Este de dicha Ruta. El 45% de los miembros de esta comunidad son niños.

Según comenta el líder de Colonia 96, Rosalino Moreira, alrededor de 15 personas habrían muerto en los últimos años por no recibir asistencia sanitaria, esto se agravó durante el 2017 por lo que al inicio del año 2018 las 20 familias que conforman la comunidad decidieron abandonar sus tierras y asentarse a la altura del kilómetro 349 de la ruta que une Pozo Colorado y Concepción. Esta salida fue comunicada al Instituto Paraguayo del Indígena y a la Secretaría de Emergencia Nacional, pidiéndoles asistencia sin recibir ninguna respuesta

“Teníamos que caminar 55 kilómetros para poder llegar a la ruta, dos hijos míos murieron en mis brazos cuando intentábamos sacarlos para que sean atendidos” relató el líder indígena agregando que el territorio que ocupan ambas comunidades está rodeado por estancias que no permiten el paso de los indígenas por su propiedad.

La atención en salud a estas comunidades llega apenas dos o tres veces al año mediante presiones de los miembros de la comunidad, sin embargo, estas atenciones son apenas un paliativo para las constantes afecciones de salud que sufren los pobladores, principalmente los grupos más vulnerables como la niñez y los adultos mayores. Según se rescata del reporte de la última asistencia sanitaria recibida por los miembros de Buena Vista la mayoría de los casos atendidos se relacionaban con afecciones respiratorias, desnutrición y parasitosis.

Actualmente un niño de 11 años se encuentra internado con un avanzado caso de Tuberculosis en el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INERAM); debido a la falta de atención oportuna la enfermedad avanzó rápidamente afectando la vista, el oído y la voz del chico. También se han dado casos de muertes por complicaciones perinatales y de adultos mayores que no recibieron asistencia adecuada debido a que no pudieron ser trasladados hasta los centros asistenciales

Esta situación de abandono no es nueva, ya en el año 2007 las comunidades habían presentado un recurso de amparo para exigir una atención adecuada al Estado paraguayo, la misma acción se repitió en el año 2016.

En el mes de Diciembre de 2016, el Juez Penal Julián López Aquino hizo lugar al pedido de amparo promovido por las comunidades con el acompañamiento jurídico de la Organización Tierraviva, en su resolución el Juez ordenaba al Estado a prestar atención sanitaria y proveer alimentos y otras necesidades requeridas a las comunidades Colonia 96 y Buena Vista; esta resolución se ejecutó durante apenas un par de meses para volver a quedar finalmente en el olvido.

Otro punto que muestra la situación de extremo abandono en que viven ambas aldeas es la falta de acceso a la Educación, ya que la escuela quedó cerrada debido a que no se puede acceder a la misma, por lo que decenas de niños indígenas no iniciarán las clases en este año lectivo.

Según la abogada de Tierraviva, Adriana Agüero, la falta de atención por parte del Estado a esta comunidades representa una discriminación estructural contra la población indígena “desde que ellos ingresaron a estas tierras en el año 1996, nunca más fueron asistidos ni existió ninguna planificación que permita el desarrollo de las comunidades, por ejemplo el servicio de documentación llegó una sola vez en todos estos años” añadió.

“El Estado está en conocimiento de la grave situación que atraviesan los pobladores de Colonia 96 y Buena Vista, desde hace tiempo los líderes vienen insistiendo con una mesa interinstitucional que permita elaborar un plan de atención integral a la comunidad, pero no son atendidos por las autoridades. Las únicas veces que fueron atendidos fue por casos de emergencia” sentenció la abogada quien añadió que el Estado se expone una vez más a acciones ante organismos internacionales por violar los derechos fundamentales de los pueblos indígenas.

 

Más información

0992-447638

0982-419236

La Nación Yshir busca recuperar sus tierras para resguardar los bosques

El Pueblo Yshir está compuesto por cerca de 3.500 personas, que habitan en 7 comunidades ubicadas a orillas del Río Paraguay, en los Distritos de Bahía Negra y Fuerte Olimpo, Departamento de Alto Paraguay. En esos territorios desarrollan su vida y mantienen vivas sus costumbres, su lengua y su cultura.

En 1932, antes del inicio de la Guerra del Chaco, el antropólogo y militar ruso Juan Belaieff trazó un mapa del territorio Yshir; 3.460.000 hectáreas ocupaba originalmente la Nación, coincidiendo con lo que hoy conocemos como la “Eco-región” del Pantanal, un espacio de abundante biodiversidad que se encuentra afectado por la deforestación. Durante largos años, los y las yshiros, fueron los principales protectores del ambiente, conviviendo armónicamente y basando su desarrollo en el contacto con la naturaleza.

De aquellas más de tres millones de hectáreas que ancestralmente correspondieron a la Nación Yshir, hoy sólo tienen acceso a unas 54.000 hectáreas, perdieron cerca del 97% de su territorio y los espacios que aún conservan son constantemente amenazados por el avance de la deforestación y de estancieros extranjeros, principalmente brasileños, que buscan apropiarse de sus tierras.

Según datos recogidos por diferentes investigadores entre los años 2001 y 2017 el se deforestaron alrededor de setecientas mil hectáreas del territorio originalmente perteneciente a los Yshir y cerca del 33% de las tierras del Distrito de Bahía Negra, donde están asentadas las principales comunidades del Pueblo, están en manos de extranjeros.

Ante esta situación las comunidades de la Nación Yshir, nucleadas en la Unión de Comunidades Indígenas de la nación Yshir, junto con la organización Tierraviva llevan adelante un plan de acciones que permitan asegurar los territorios actualmente ocupados por los Yshiro y recuperar algunos de los territorios perdidos a lo largo del tiempo. En este sentido se realizó el Taller sobre Derechos Indígenas, enmarcado en el Proyecto Por Nuestro Gran Chaco Sustentable, con esto se busca que los propios líderes de las comunidades puedan acceder a información y planificar las acciones legales y comunitarias que llevarán adelante para recuperar sus territorios.

A lo largo del 2019, las diferentes comunidades integrantes del Pueblo Yshir mantendrán espacios de debate y capacitación en diferentes temáticas que le permitan fortalecer su arraigo en el territorio y llevar adelante el proceso de recuperación de sus tierras ancestrales a fin de poder desarrollarse plenamente, y continuar protegiendo los bosques y el ecosistema, en el cada vez más atacado y amenazado Chaco Paraguayo.

Lenguas indígenas están en riesgo.

La Organización de las Naciones Unidas (ONU), declaró al 2019 como Año Internacional de las Lenguas Indígenas. Según datos oficiales Paraguay cuenta con 19 lenguas indígenas, sin embargo varias de ellas se encuentran en riesgo de “desaparecer” y ninguna se encuentra totalmente a salvo, según indican desde la Secretaría de Políticas Lingüísticas.

Nieves Montiel, Directora de Lenguas Indígenas de la Secretaría de Políticas Lingüísticas, participó del Programa Saber es tu Derecho, allí comentó que llevan adelante importantes trabajos para buscar preservar las lenguas indígenas en este año en que a nivel global se resalta la importancia de las mismas. La funcionaria relató que las lenguas indígenas son un patrimonio y una riqueza cultural que todos debemos cuidar; dijo también que su preservación es un elemento fundamental para el desarrollo de los pueblos indígenas y el acceso de los mismos a derechos fundamentales.

Según indicó la Directora, el ente viene trabajando de cerca con el Ministerio de Educación y Ciencia en el fortalecimiento de las y revitalización de las Lenguas Indígenas, principalmente aquellas que se encuentran en mayor riesgo de desaparecer. Mencionó que los recursos presupuestarios con los que cuentan son muy escasos y que la dependencia es muy pequeña para el gran trabajo que deben realizar, sin embargo destacó que han logrado entregar importantes trabajos sobre las lenguas a las comunidades indígenas, como diccionarios y materiales audiovisuales que pueden ser utilizados por las comunidades para difundir sus lenguas maternas; otra de las tareas que vienen desarrollando y pretenden profundizar en este año es la alfabetización de las comunidades en sus propias lenguas, ya que muchas veces esto no se da en las escuelas porque no existen suficientes docentes indígenas.

“Garantizar la supervivencia de los hablantes es fundamental” dijo Nieves Montiel al ser consultada sobre cómo afecta la realidad de abandono que sufren muchas comunidades indígenas a la conservación de sus culturas y sus lenguas. Indicó además que la perdida de los territorios indígenas es una de las causas fundamentales por las cuales las comunidades abandonan su lengua “a cada lengua le corresponde un contexto y al ser expulsados de sus tierras ellos abandonan también muchas veces sus lenguas” dijo la funcionaria.

Según el relevamiento realizado por la SPL las lenguas indígenas que se encuentran en mayor riesgo son: Manjui, Guaná, Angaite, Sanapaná, Tomaraho y Avá Guaraní. Actualmente, la población indígena que habita dentro de las fronteras del Paraguay está compuesta por 19 pueblos indígenas que pertenecen a 5 familias linguisticas con una población total de 112.848 personas (DGEEC 2013)

En 2016, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó una resolución en la que se proclamó el año 2019 Año Internacional de las Lenguas Indígenas, sobre la base de una recomendación hecha por el Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas.

En ese momento, el Foro indicó que el 40% de las 6.700 lenguas que se calcula que se hablan en el mundo estaban en peligro de desaparición. El hecho de que la mayoría de ellas son lenguas indígenas pone en riesgo las culturas y sistemas de conocimiento a los que pertenecen.

El Programa Saber es Tu Derecho se emite cada sábado de 13 a 15 horas por Radio 1000. El Espacio es impulsado por la organización Tierraviva junto con Codehupy, RainForest, Icco y el apoyo de la Unión Europea.