Tras la evaluación realizada a Paraguay por parte del Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas el organismo emitió una serie de observaciones respecto a la situación de derechos humanos en el país. El informe destaca la preocupación de las Naciones Unidas ante la difícil situación que viven los pueblos indígenas y la falta de acciones por parte del Estado para atender a sus necesidades; el Comité menciona en específico la falta de cumplimiento total de las sentencias de la Corte Interamericana de Derechos Humanos respecto a reclamos realizados por comunidades indígenas.
“Preocupan al Comité los aún insuficientes avances en la protección y promoción de los derechos de los pueblos indígenas. Al respecto, preocupan al Comité los elevados niveles de pobreza entre estas comunidades y las dificultades en el acceso a la educación y la salud” indica el informe adelantado por el Comité de Derechos Humanos de la ONU que es resultado del último examen periódico realizado a nuestro país.
Los expertos integrantes del Comité expresan también su preocupación respecto al “lento proceso de registro y devolución de tierras y la consecuente falta de acceso integral a sus territorios y recursos naturales”. A continuación cuestionan al Estado paraguayo debido a los pocos avances en la implementación de las sentencias emitidas por la Corte Interamericana de Derechos Humanos sobre las comunidades indígenas Sawhoyamaxa, Yakye axa y Xákmok kásek; al respecto el Comité señala que el Estado debe “garantizar el acceso efectivo a procedimientos de resolución de conflictos y acelerar la devolución y el registro de tierras y recursos naturales a los pueblos indígenas y garantizar la implementación de las sentencias de la Corte Interamericana con respecto a las comunidades indigenas Sawhoyamaxa, Yakye axa y Xákmok kásek.
Respecto a la situación general de los pueblos indígenas se insta al Estado a continuar sus esfuerzos para garantizar la promoción y protección de los derechos de los pueblos indígenas, el informe indica que el Estado paraguayo debe garantizar el acceso a la educación y a la salud de todos los pueblos indígenas; hacer efectivo el mecanismo nacional de consulta que garantice el consentimiento libre, previo e informado de los pueblos indígenas para facilitar su participación en los procesos de toma de decisiones a todos los niveles gobernanza; fortalecer el Instituto Paraguayo del Indígena y asegurar su independencia para que sus acciones garanticen la plena protección y promoción de los derechos de los pueblos indígenas y tomar medidas para asegurar la participación plena en la vida política de los miembros de pueblos indígenas.