Tierras indígenas están siendo deforestadas.

En los últimos días la preocupación se apoderó de la comunidad de Kelyenmagategma, conocida también como Karaja Vuelta, perteneciente al pueblo Enxet Sur y ubicada en el Departamento de Presidente Hayes, a orillas del Río Paraguay. El sobresalto de los pobladores se dio debido a que durante la pasada semana desconocidos se adentraron en sus tierras para deforestar parte del bosque que se encuentra dentro del territorio indígena.

El líder de la comunidad, Celso Benítez, expresó su preocupación al Equipo Jurídico de la Organización Tierraviva, que de forma inmediata presentó una denuncia penal contra personas innominadas, ya que no se conoce con certeza las identidades de los responsables del hecho. La denuncia penal fue presentada en Asunción el pasado 13 de marzo, y el trámite indica que en los próximos días un fiscal debería ser designado para atender la causa.

Benítez indicó que los desconocidos habrían ingresado más de 25 metros en territorio indígena, destruyendo el lindero que delimitaba la propiedad indígena y extrayendo gran cantidad de madera tras tumbar los árboles que había en el lugar.

En la denuncia se relata que, según testimonios de los indígenas, se estaría talando y extrayendo árboles. La estancia lindante con esa zona del territorio indígena se denomina Las Palmas y según información de la zona, podría ser propiedad del Grupo Cartes. Según comentó el abogado de Tierraviva, Arnaldo Aldana, en el escrito de denuncia se solicita la inmediata intervención de los órganos de justicia a fin de evitar que este atropello al territorio y a la vida de la comunidad continúe.

El territorio de la comunidad de Kelyenmagategma está compuesto por alrededor de 9 mil hectáreas que fueron entregadas a la comunidad en el marco del “Acuerdo de Solución Amistosa entre el Estado Paraguayo y la Comunidad Indígena Kelyenmagategma”, firmado en el año 2011 tras la presentación de una denuncia por parte de la Comunidad ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Uno de los puntos fundamentales de dicho acuerdo era la mensura de las tierras entregadas a la comunidad a fin de ofrecerles seguridad a los habitantes de la comunidad, sin embargo, este punto no fue cumplido por el Estado lo que deja en vulnerabilidad a las tierras que, como sucede actualmente, se encuentran bajo constante amenaza.

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